100 Años de Historia.
El Real Oviedo cumplió el pasado 26 de marzo 100 Años de Historia
La ilusión de jugar al fútbol.
A muchos de vosotros no os importará mucho este artículo que publico hoy (o sí). Para mi tiene la importancia de la pertenencia a un club, el Real Oviedo, y de haber vivido alguno de esos años desde dentro (y de muy diferentes maneras).
También mi pasión por un deporte que ha formado parte de mi crecimiento personal y profesional permitiéndome conocer en ese camino a personas maravillosas.
Os lo voy a contar un poco más en detalle.

1. Etapa de jugador.
Llegué al club en el año 89 en 1er año de juvenil procedente del Lealtad de Villaviciosa (todavía no existía la categoría cadete y el salto de infantiles a juveniles era grande). Tuve la suerte de tener como entrenador en el Juvenil B a Adolfo Pulgar que hacía que todos los entrenamientos fuesen muy entretenidos y dinámicos. El Real Oviedo jugaba en aquel entonces en 1ª División entrenado por Javier Irureta y su presidente era Eugenio Prieto. Eugenio mimaba mucho a las categorías inferiores y ese juvenil siempre era su preferido. Siempre recordaré que todas las navidades te llamaba personalmente por teléfono a casa para desearte Felices Fiestas. No había móviles todavía en aquella época.
Pasando por esas etapas que todo jugador recorre llegué hasta su filial en 2ªB después de vivir la experiencia de una Liga Sub-19 (ya no existe) en la que jugaban casi todos los equipos juveniles que tenían equipo en 1ª División con la excepción creo recordar del Damm de Barcelona y el Kelme de Alicante.
Muchos kilómetros en autobús pero también la experiencia de estrenar el AVE o coger el primer avión para ir a jugar frente al FC Barcelona o Las Palmas. En la etapa del filial el entrenador del 1er equipo era Radomir Antic, un profesional muy exigente con los deportistas.
Convivir y conocer a jugadores históricos como Berto, Carlos, Gorriarán, Jankovic, Jerkan, Lacatus, Luis Manuel, Rivas, Zubeldia... también a Robert Prosinečki o con el malogrado Dubosky fue una gran experiencia. Otro jugador que me encantaba por su manera de ser era Jokanovic.
Siempre digo que seguramente no quise ser jugador profesional o no me lo merecía. O que no tuve la madurez necesaria en esos momentos.

2. Trabajando para el club.
Unos cuantos años después de esa primera etapa tuve la oportunidad de trabajar para el club en momento muy complicado, sin recursos y en los que hubo que arrimar el hombro por el bien de la entidad y que por suerte se concretó de manera positiva con la llegada de Grupo Carso, con el empuje de Arturo Elias Ayub y más recientemente con la incorporación de Grupo Pachuca como propietario principal que ha conseguido el reto de volver a LALIGA EASports.
Hubo otro momento también de trabajo para el club pero ese me lo guardo para tener algo más que contar quizás en otro momento. Me permitió adentrarme en el mundo del diseño y la comunicación.
Estas imágenes que os comparto son un resumen del trabajo que se hizo desde Puntosuspensivos (estudio que fundé en 2005 y que tuve que cerrar en 2016) en la temporada 2012/2013 y del que echando la vista atrás estoy muy orgulloso. Ahí encontraréis piezas como “Proud of You” que sin duda está muy vigente todavía hoy. Todo este trabajo no hubiese sido posible sin el apoyo en aquel momento de Pedro Zuazua, Juan Ramón González Pérez y por supuesto de Javier Álvarez que a día de hoy sigue desarrollando su actividad profesional en el equipo de sus amores.
En esta época el responsable de diseño del estudio era Alberto Perancho, sin duda uno de los mejores diseñadores con los que yo he colaborado. Actualmente trabaja para Bershka, una de las grandes marcas de INDITEX.









3. Socio del club.
Viviendo una nueva etapa desde fuera, como aficionado. Creo que a pesar de todo lo que ha sucedido en la temporada y a pesar de lo complicado de conseguir la permanencia hay que poner todo esto en contexto y ver al Real Oviedo con una visión a medio/largo plazo.
El fútbol tiene estas cosas del resultado. Si ganas todo va bien pero cuando no lo haces todo se vuelve en contra. Siempre ha sido así. En la gestión de un club de fútbol quizás falta esa visión más allá de esos resultados aunque lógicamente la dependencia tan grande que existe de los ingresos por televisión para los clubs más modestos es algo que no lo pone fácil.
Me gusta vivir el deporte sobre todo en directo, ver a las familias juntas acudiendo al estadio, compartiendo alegrías y sufrimientos. Lamentablemente muchas veces los aficionados muestran en el campo actitudes difícilmente entendibles aunque por suerte desde las instituciones se intentan controlar cada vez más.
Otra de las cosas que me gusta es estar al tanto de lo que ocurre en la industria del deporte, todo lo que tiene que ver con la generación de contenidos, acciones de marketing, comunicación, activación y la manera en la que los clubs y las marcas lo gestionan. También descubrir a deportistas que se están abriendo a compartir en espacios como este. Ahí he conocido a Aihen Muñoz, jugador de La Real Sociedad y a otros profesionales del mundo de la comunicación como rodrigofaez (espero que no le salgan urticarias con este artículo), Álvaro de Grado o a personas para mi más anónimas (hasta ahora) que construyen contenidos muy muy buenos como los de Pablo Azcona y su OVERTIME, Diego Campoy Ortega y su Field Reporter o El Salto | Javier Romero. A nivel internacional me encanta todo lo que escribe Daniel-Yaw Miller en SportsVerse .
Asturias Power
Hace unas semanas tuve la oportunidad de conversar en el podcast de Asturias Power con Ricardo Rodriguez, formado en las categorías del Real Oviedo y que actualmente es el máximo responsable del Kashiwa Reysol en la J1 League en Japón. Su recorrido hasta llegar a este momento merece mucho la pena. Os las comparto desde Mi Despacho.

Te leo en los comentarios, respondiendo a este correo o contactándome en LinkedIn si todavía no lo estamos. Por algún lado más estoy.
Un abrazo. Luisma.
Asturiano, romántico del 74 y optimista. El apellido “Valencia” no es mío, era el segundo apellido de mi abuelo Luis y este es un buen espacio para mantenerlo. Es mi pequeño homenaje hacia él.







