Mañana, jueves 13 de agosto (sí, después del eclipse), celebramos en la Feria Internacional de Muestras de Gijón “Nuevas miradas de Asturias”. Un encuentro organizado por Fundación Caja Rural de Asturias y Asturias Power.
Lo publicaba hace unos días en la web de Asturias Power. Hay una pregunta a la que llevo tiempo dándole vueltas: ¿puede alguien hacer una carrera de alcance internacional sin marcharse de Asturias? Durante décadas la respuesta fue que no, o que sí a costa de renunciar a algo. Hoy hay suficientes ejemplos como para sospechar que la respuesta está cambiando. Mañana podremos conversar con cuatro profesionales en distintas etapas y de distintos sectores sobre esto. Entre el público (aforo casi completo) tendremos también a muchos profesionales que están viviendo situaciones similares. ¡Todavía estás a tiempo! ¡Te esperamos!
Gracias a Caja Rural de Asturias y a Fundación Caja Rural de Asturias por darnos la oportunidad de colaborar nuevamente con ambas entidades.
Los cuatro invitados tienen un punto en común. Una historia personal que les ha traído a vivir en Asturias. Cada uno tiene un motivo, cada uno un recorrido vital muy diferentes pero que sin duda enriquece nuestro territorio. Sus historias son las de otros muchos profesionales que ven en Asturias (ahora sí) una oportunidad para seguir creciendo.
Jaime Álvarez es arquitecto en Vakwerk, un estudio neerlandés. Su estudio está en los Países Bajos; su mesa de trabajo, en el coworking WAX Gijón. Rola Yaman es Business Transformation Manager en Dentsu, uno de los mayores grupos mundiales de publicidad y tecnología, y trabaja desde Asturias. Andrés Barettino es profesional de Minsait, la tecnológica de Indra, con base en Madrid: teletrabaja desde aquí y viaja algunos días cada semana. Además ha creado Tierrina Conecta, una iniciativa para tejer red entre el talento asturiano repartido por el mundo y trasladar todo lo bueno que nos podemos encontrar en nuestra región.
El cuarto invitado recorre el camino contrario, y por eso me interesa especialmente. Cédric Ballay asumió este verano la dirección general de KLK Electro Materiales, la histórica compañía industrial gijonesa que exporta soluciones de conexión eléctrica y puesta a tierra a más de treinta países. Llega con una larga carrera internacional en el sector de la producción industrial. Por circunstancias de vida decidió instalarse en Asturias, y fue la industria asturiana la que le ofreció un proyecto a la altura.
Hay un punto relevante que tenemos ahí, cada vez más presente y será sobre lo que me gustaría que se hablen mañana: Gente que vive aquí y trabaja para fuera, y gente que ha trabajado fuera y encuentra aquí dónde seguir creciendo personal y profesionalmente. Esto, bien dirigido, es una gran oportunidad para Asturias.
Por qué esto es economía, no autoestima regional (también).
Es muy tentador tratar estas historias como material para fomentar nuestro orgullo local. Creo sinceramente que sería un error, porque estas trayectorias demuestran otra cosa: son economía, generan un valor real en nuestro entorno.
Un profesional que trabaja desde Gijón para un estudio holandés es, técnicamente, un exportador de servicios. Ingresa fuera y gasta dentro, doce meses al año, sin la estacionalidad del turismo. Consume vivienda, escuela, hostelería, servicios. Y a diferencia de una fábrica, no está deslocalizado: su arraigo es su vida, no su estudio, oficina o nave.
En paralelo, la otra vía, la industrial, la que ha sido y sigue siendo el motor de Asturias, está viviendo su propio momento. El sector de la defensa ha comprometido ya más de 160 millones de euros en la región y hace unos pocos días se ha presentado el proyecto de un campus tecnológico de datos en Salas con más de 1.200 millones de inversión proyectada. Son cifras que todavía tienen que atravesar tramitaciones, plazos y algún que otro escepticismo razonable. Pero apuntan a un tipo de empleo — ingeniería, gestión internacional, perfiles digital — que es exactamente por el que compiten las regiones que quieren mantener buenos profesionales en su territorio.
Y aquí viene la parte incómoda. Esta oportunidad o esta serie de momentos que nos han traído hasta aquí no está ni mucho menos garantizada: en España las vacantes que ofrecen teletrabajo han caído del 19% al 12% en un año, y cuatro de cada diez se publican en Madrid. Competir por ese talento exige cosas concretas y claras: una conectividad que no convierta cada viaje en una expedición, banda ancha real fuera del eje central, vivienda que no repita aquí la inflación que expulsa gente de las grandes ciudades, y una administración que tramite al ritmo al que se mueven los proyectos. De eso también intentaremos hablar.
Los detalles
El encuentro es mañana jueves 13 de agosto a las 13:00 en el maravilloso nuevo pabellón de Caja Rural de Asturias del recinto ferial Luis Adaro, dentro de la Feria Internacional de Muestras —1.500 metros cuadrados y tres plantas que la entidad ha concebido para funcionar los doce meses del año, no solo en agosto—, mesa redonda de 13:00 a 14:00 (venid puntuales) y cerraremos con un cóctel para compartir y conectar que de eso se trata.
Para cualquier profesional, de aquí y de allí. Si te gusta esto, si trabajas en remoto desde Asturias o estás pensando en volver, me gustaría verte allí. Y si no puedes venir, contaré después aquí lo que salga de este nuevo evento de Asturias Power.















