¡La vida es ilusión! por Alfonso del Corral
Tecnología, Talento y Cultura: Redefiniendo el juego. Entrega del premio "Vocación y Valores".
¡La vida es ilusión!
Eso y alguna cosa más dijo Alfonso del Corral, exjugador de baloncesto, médico y responsable de los servicios médicos del Real Madrid durante 21 años en el transcurso de la entrega del premio "Vocación y Valores" organizado por LA LIGA, el Observatorio de Recursos Humanos y Andersen Consulting.
Los dos minutos del discurso de Alfonso del Corral cobran más sentido todavía cuando te enteras que a los 40 años perdió a su hijo que tenía 6 años por aquel entonces y que recientemente ha plasmado esa experiencia vital en el libro “La vida después del adiós” con una dedicatoria muy especial a su mujer Paloma.
He tenido la oportunidad de participar en el evento "Tecnología, Talento y Cultura: Redefiniendo el juego" que en su 5ª edición acerca el mundo de los Recursos Humanos y el deporte. A modo de clausura Alfonso del Corral recibió este sentido homenaje y reconocimiento que el año pasado recayó en el asturiano Clemente Villaverde.
Después de un evento en el que la Inteligencia Artificial estuvo presente en cada uno de los paneles encontrarse con estas palabras de Alfonso fueron un un buen regalo.
Arrancó el acto con la bienvenida por parte de Jose Morejon, Director de gestión de personas de LALIGA y Maite Sáenz, Socia-Directora, ORH que en un conversación inicial desgranaron los puntos más importantes sobre los que iban a transcurrir los cuatro paneles de expertos.
El fútbol profesional genera el 1,4% del PIB español y sostiene 200.000 empleos. Lo recordó José Morejón, Director de Personas de LALIGA, recién llegado al cargo tras pasar por otros sectores como el de la banca, farmacéutico y tecnológico, y con una tesis que comparto: los pilares de la gestión de personas — motivación, talento, compromiso — son los mismos en todos los sectores; lo que varía es el grado de madurez estructural. Y el deporte, en eso, va por detrás. Olga Suárez, del Real Zaragoza, lo dijo sin adornos: describió a su club, un club histórico, como un “bebé” en desarrollo administrativo, obligado a profesionalizar cada proceso para que la presión del resultado deportivo no se lleve por delante el talento vocacional de quienes trabajan dentro.
Esa honestidad es valiosa, y la dirección es la correcta. Un club de élite opera con la complejidad de una multinacional — transformación digital, escrutinio regulatorio, escasez de perfiles críticos — y necesita estructuras de personas a esa altura. Que el sector se mire así, en público y sin complacencia, es una buena noticia para cualquiera que crea que el deporte es un mercado laboral serio y con unas posibilidades de crecimiento todavía muy grandes.
La primera de las sesiones “Personalización, compromiso y productividad: ¿dónde está el equilibrio?” estuvo moderada Carlos Pelegrín Fernández López, Director de Business Development en Esade y contó como ponentes con Pedro J. Méndez Vega, Responsable global de talento y cultura en BBVA, Jose Miguel Caras Ubeda, Senior Advisor en Coocrea y Olga Suarez, Directora de RRHH del Real Zaragoza.
“La adopción de la IA: tecnología, cultura y toma de decisiones” fue la segunda mesa moderada por Javier Vidaurreta Herrera, People Partner en KPMG España y contó como ponentes con Jose Manuel Brell, Socio responsable en IA de Andersen Consulting, Beatriz Serrano Camarena, Responsable del Hub de Talento de Moeve y Javier Martin, South Europe Regional HR Director en Google.
La visión legal y jurídica vino de la mesa “Regulación, control y flexibilidad: el nuevo equilibrio laboral” moderada por Félix Plaza Romero de Garrigues y que tuvo como ponentes a Pedro Ríos Martínez, Socio director de Outsourcing en BDO, Eduardo Muñoz Gutiérrez, Responsable de HR en el Real Betis Balompié y Paloma Urgorri Pedrosa, Inspectora de Trabajo y Seguridad Social
Y la última de las sesiones fue “Tendencias, tensiones y próximos retos en la gestión de personas” moderada por Francisco Puertas, Partner y Managing Director en Andersen Consulting y que contó con Fernando Guijarro del Cura, Director de Talent Consulting en Morgan Philips Group e Itziar Segovia, Directora de personas en el Athletic Club.
En todas las conversaciones estuvo presente la Inteligencia Artificial pero también quedó patente la relevancia que van a seguir teniendo las personas y los equipos que conforman las compañías para seguir manteniendo esa relación con todo su entorno. Siempre pienso que la Inteligencia Natural seguirá siendo diferencial.
Durante toda la jornada se habló de personas: del ingeniero que vive en expectativa constante de crecimiento, del empleado veterano al que la IA libera de tareas mecánicas, del coste de la rotación no deseada — que, según Carlos Pelegrín, de Esade, suele duplicar lo que costaría cuidar a la gente para que no se fuera. Se habló del binomio eficiencia-bienestar, de propuestas de valor al empleado que vayan más allá del vínculo emocional que genera trabajar en el deporte.
¿Y el deportista? El trabajador por el que existe todo apareció exactamente dos veces. Apareció como coste: masa salarial que ajustar con cláusulas de blindaje si llega un descenso, recargo de solidaridad que impacta en la última línea del balance, impago que puede degradar de categoría a un club. Y apareció como metáfora, en el cierre: el directivo del futuro debe ser como Pedri, capaz de parar el balón, levantar la cabeza y poner criterio en medio de la velocidad de la IA. Seguro que merece otro tipo de reflexiones pero es algo por lo que también hay que preocuparse.









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Un saludo. Luisma.
Asturiano, romántico y optimista del 74.
El apellido “Valencia” no es mío, era el segundo apellido de mi abuelo Luis y este es un buen espacio para mantenerlo. Es mi pequeño gran homenaje hacia él.




