Tener cerca a Arsenio Coto es una suerte. Leer su newsletter mensual Dar cera, pulir cera un regalo por la manera en la que tiene de trasladarte todos sus conocimientos y referentes.
Arsenio es un gran amigo y un gran profesional. Hace unos días grabamos nuestro primer Substack desde la herramienta de Estudio. Siempre me ha gustado probar este tipo de soluciones y herramientas que te permiten generar conexiones con los demás. Arsenio y yo nos conocimos hace “algunos” años.
Lo mejor es que siempre pasamos un buen rato. Hablamos de todo un poco pero mucho de los aprendizajes que te da la vida... a veces buenos y otras veces no tanto. Si tienes un poco de paciencia e interés puedes conocer un poco más sobre lo que Arsenio y yo estuvimos hablando.
Creo que ambos somos de los que intentamos buscar siempre el lado positivo a todas esas experiencias y situaciones que la vida te presenta. A veces lógicamente cuesta. Y todos, en algún momento, nos veremos reflejados en algún momento así en nuestras vidas.
La reflexión que más resuena en nuestra conversación es que la innovación no es un destino tecnológico, sino un estado mental. A menudo, el mayor obstáculo para la transformación digital no es la falta de presupuesto o de software, sino nuestro apego a viejas formas de pensar que ya no encajan en un mundo tan volátil y con tantas incertidumbres.
Como bien apunta Arsenio, el futuro pertenece a quienes tengan la humildad de desaprender procesos obsoletos para dar paso a una colaboración estrecha entre el talento humano y las capacidades de la Inteligencia Artificial. No se trata de máquinas contra humanos, sino de humanos potenciados por máquinas para resolver los retos que tengamos todos por delante.
A continuación, os detallo los pilares fundamentales que tratamos y que fueron saliendo en una conversación sin guión:
1. El factor humano como motor del cambio
Arsenio es tajante: la tecnología por sí sola no transforma nada. La verdadera evolución ocurre cuando las personas comprenden el propósito detrás del cambio y se sienten seguras para liderarlo. La comunicación honesta es el mejor antídoto contra el miedo a lo desconocido que frena la innovación.
2. Agilidad vs. Burocracia
Hablamos sobre cómo la agilidad ha dejado de ser una opción para convertirse en una cuestión de supervivencia. Arsenio enfatiza que ser ágil no significa correr más, sino ser capaz de pivotar la estrategia en tiempo real. Para lograrlo, debemos cuestionar las estructuras jerárquicas que asfixian la toma de decisiones.
3. La Inteligencia Artificial como copiloto
En cuanto a la IA generativa, Arsenio la define no como un sustituto, sino como un aliado estratégico. Su visión es optimista: al delegar las tareas mecánicas y repetitivas a la IA, los profesionales podemos recuperar espacio para lo que realmente aporta valor: la creatividad, el juicio crítico y la resolución de problemas complejos.
4. Cultura de aprendizaje continuo (Lifelong Learning)
La curiosidad es la competencia del siglo XXI. Según Arsenio, las organizaciones que prosperen serán aquellas que fomenten el aprendizaje constante y que no penalicen el error, sino que lo traten como una fuente valiosa de datos para iterar y mejorar.
5. Datos con propósito
Finalmente, aterrizamos en el mundo del dato. Acumular información sin estrategia es ruido. Arsenio nos recuerda que la clave no es el volumen de datos, sino la capacidad de hacerles las preguntas correctas para transformarlos en decisiones que impacten positivamente en el cliente.
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Un abrazo. Luisma.
Asturiano, romántico del 74 y optimista. El apellido “Valencia” no es mío, era el segundo apellido de mi abuelo Luis y este es un buen espacio para mantenerlo. Es mi pequeño homenaje hacia él.










